El encuentro se produjo a la salida del vestuario viejo, que daba al callejón que une la avenida Avellaneda con el Gimnasio Etchart, frente a la cancha auxiliar. Abril de 1992. Una buena tarde: después de cuatro partidos sin ganar, Ferro acababa de vencer en el Templo 1-0 a Estudiantes de La Plata con gol Negrito González a 2 minutos del final.
El pibe, Matías Palacios, periodista y fanático de Oeste, fue encarando uno por uno a los futbolistas. "¿Me das un autógrafo?". Y los fue juntando en lo que tenía a mano, que era un recetario del Hospital Italiano, donde su viejo trabajaba como enfermero.
Ahí quedaron las firmas del Mono Burgos, Fabián Ayala y Perico Pérez, entre otros. Testimonio de quienes jugaron ese día y, sobre todo, de la emoción que a todos nos producía de chicos encontrarnos con nuestros jugadores.