1984 // FOTO DE LA AGENCIA NA

El Beto Márcico en México

Alberto José Márcico fue, después de Diego Maradona, el mejor jugador argentino de la década del 80. No todos los hinchas de fútbol lo saben, por dos razones: primero, porque los partidos de Ferro no se televisaban y lo mejor de la magia del Beto no quedó registrado; segundo, porque Carlos Bilardo apenas si lo tuvo en cuenta para la selección argentina. El Márcico que volvió al país para jugar en Boca, en 1992, era mucho menos explosivo que el que el Maestro Timoteo descubrió en Caballito.

El Beto debutó en la Selección en la Copa América de 1983, cuando ya estaba consolidado como titular en el club y había sido ternado dos veces para el Olimpia de Plata. En ese momento, la Copa se jugaba durante todo el año, en partidos de ida y vuelta.

Al año siguiente, en enero, Bilardo lo llevó a la Copa Nehrú, en la India. Fue la vez que más jugadores de Ferro hubo en una selección: el Beto, Oscar Garré, Héctor Cúper y Carlos Arregui. Hoy parece increíble, pero ese era el nivel del plantel.

Y en el resto de 1984, Márcico fue convocado para varios amistosos. Esta foto pertenece a uno que se jugó en Monterrey, con la selección de México. Salieron 1 a 1 y el gol lo convirtió Jorge Burruchaga.

En total, Márcico jugó para Argentina 12 partidos. No hizo goles. Después del ciclo Bilardo, lo convocaron Alfio Basile y Daniel Passarella, ya en Boca.

Fuente: Colección Agencia Noticias Argentinas (Archivo General de la Nación)
7 de junio de 2020

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