Nos quejamos de que Ferro no tiene peso en la AFA y, en efecto, copiosa evidencia parece indicar que nuestra influencia en ese mundo es tirando a baja. Pero no siempre fue así. En el estreno de este newsletter -pronto se cumple un año- repasamos que en 1948, gracias a nuestros dirigentes, Ferro logró un ascenso de escritorio. Hoy vamos a contar la historia de cuando Ferro escaló hasta la mismísima FIFA para saldar un conflicto con un club brasileño. Y también ganó.
¡Arriba siempre, arriba verdolagas! Arrancamos con la edición número 20 del newsletter de LaFerropedia.
Una alarma de fuga se encendió el 23 de febrero de 1939 en el diario La Nación, que publicó un recuadro perdido titulado: "Terminan en estos días los contratos de J. Dacunto y B. Gandulla". En el texto, debajo, una voz autorizada de nuestro club desmentía que estos dos jugadores se estuvieran por ir a Italia; según este directivo, "los propios interesados" -es decir, el centro half José Luis Dacunto y el insider izquierdo Bernardo Gandulla- eran quienes estaban haciendo correr el rumor de un supuesto pase, aprovechando el final del vínculo con Ferro. "De ningún modo podrían actuar" en otro mercado "sin el consentimiento de la institución", decía el dirigente citado por La Nación.
El recuadro, también interesado, no pudo evitar lo que finalmente sucedió el 4 de marzo. Ambos futbolistas, más el wing izquierdo Raúl Emeal, el centroforward José Agnelli y algunos de otros equipos, se subieron al SS Conte Grande y desembarcaron en Río de Janeiro sin ninguna autorización federativa. Dacunto, Gandulla y Emeal ya tenían acordado su incorporación al Vasco Da Gama. El uruguayo Carlos Scarone, técnico del equipo, fue quien intermedió en la gestión: los recibió en el puerto con 1.000 pesos en la mano para cada uno.
Gandulla y Emeal eran dos de los integrantes de La Pandilla, gran delantera que Ferro tuvo hasta este desmembramiento. Con Dacunto, tenían en común su condición de surgidos de nuestras divisiones inferiores. Cuando se escaparon, el campeonato argentino llevaba un mes de disputa y ninguno se había presentado a ningún partido.

"No somos turistas. Venimos a defender los colores de Vasco", les dijo Gandulla a los periodistas cuando llegó a Rio. Se quejaron en coro por las malas condiciones de contratación en el país. Agnelli declaró que quería "liberarse de los judíos del fútbol" (sic) y reconoció que, de paso, su partida le permitía dilatar su casamiento. Gandulla no pudo cancherear porque viajó con su esposa. Emeal era soltero, pero a las pocas semanas llegaron la novia y la suegra.
Se lucieron en las prácticas. Para el domingo 19 de marzo se organizó un amistoso con Flamengo para la presentación oficial, pero la Confederación Brasileña de Deportes decidió rechazarlo preventivamente a pedido de la liga carioca. Había dos buenas razones: Brasil era el firme candidato a organizar el Mundial de 1942 -que finalmente se suspendió por la Segunda Guerra Mundial- y el presidente de la FIFA, Jules Rimet, estaba en esos mismos días en Sudamérica terminando de consensuar esa postulación.
Pero la FIFA ya tenía un expediente por el tema, iniciado por la AFA a pedido de Ferro. El presidente del club era Rodolfo Legerén, el mismo que consiguió los tablones de la cancha de Boca para mejorar nuestro Templo de Madera.

La gira del francés Rimet incluyó Argentina. Y llegó a visitar el estadio de Ferro. Fue el 20 de marzo, para ver un partido entre Boca -que hacía de local en Caballito- e Independiente. ¿Habrá aprovechado Legeren para la rosca?
Hubo dirigentes de AFA que viajaron a Rio y dirigentes brasileños que vinieron a Buenos Aires. Como compensación, si los jugadores no volvían, el club pedía 50 mil pesos. Vasco empezó ofreciendo 20 mil. "Ferro rechaza la oferta", tituló el Jornal Dos Sports, que a la vez especuló con que los brasileños podían estirarse hasta los 35 mil. Mientras tanto, la liga carioca logró una autorización del juzgado civil 1º de Río de Janeiro, a cargo del juez Honorio Filho, para que Dacunto, Gandulla y Emeal pudieran estar en el amistoso contra Fluminense.
La prensa seguía el caso como una telenovela. Puesto a picantear, el Jornal de Rio reprodujo una supuesta conversación telefónica entre Gandulla y la madre en la que ella le pedía llorando que regresara al país. O Globo Sportivo hizo este titulazo:

Cedieron, finalmente, tanto Vasco como la liga de Río de Janeiro. El acuerdo definitivo se firmó a fines de julio: 37.500 pesos como indemnización; Ferro levantó su queja, la FIFA cerró el caso y los jugadores se quedaron a jugar en Brasil. En agosto, Vasco y Fluminense armaron un combinado y vinieron a jugar unos amistosos en son de paz contra equipos de Buenos Aires -la Copa Confraternidad- entre los que no estuvo Ferro.
Gandulla y Emeal pasaron a Boca al año siguiente. Dacunto permaneció dos años en Vasco, más tarde jugó en Palestra Italia (predecesor de Palmeiras) y regresó a Ferro en los años 60 como entrenador de las inferiores. Agnelli trabajó hasta el final de su vida en Brasil: se hizo técnico y sus mayores éxitos los consiguió en la Associação Ferroviária de Esportes.
Compartimos antes del cierre las últimas novedades de las bases de datos de LaFerropedia:
☑️ Julio Macías, periodista, autor de un librazo con perfiles de todos los jugadores que pasaron por la selección argentina a lo largo de la historia, nos aportó dos fechas de nacimiento que nos permiten seguir completando fichas de nuestros jugadores: la del arquero Atilio Patrignani, que jugó 199 partidos en los años 30s, y la de Rafael Amato, lateral derecho con 3 presencias entre 1969 y 1970.
☑️ Omar Morete y Beto Rosciolesi son los historiadores de Ferro que más conocen sobre la participación de nuestro club en los tiempos del amateurismo. Lo último que descubrieron es que jugadores registrados con nombres diferentes eran, en realidad, la misma persona. Es el caso del insider derecho Alejandro Beherán, que en algunas síntesis aparecía como Betteau; del wing Santiago Mirassou, que por error aparecía a la vez como J, Mirasso,u y del back Rafael Di Lorenzo, que también figuraba como Roberto.
☑️ Llamado a la solidaridad. A propósito de Di Lorenzo, en 1962 jugó 1 partido un defensor con su mismo apellido, de nombre Carlos. ¿Alguien sabe si eran parientes?
☑️ Estas últimas correcciones en las fichas nos llevan a recalcular la cantidad de futbolistas que integraron nóminas oficiales de Ferro; es decir, los jugadores que tenemos registrados como titulares o suplentes, aun sin ingresar, con la salvedad -que siempre remarcamos- de que hay 28 partidos de los que no se tienen detalles. El total de jugadores es 1661 y el último en entrar a la lista es Adolfo Álvarez, el arquero que esta noche va al banco de suplentes.
Que le ganemos a Defensores. Hasta el próximo correo.
Un abrazo verdolaga.




