“Arriba siempre, arriba verdolagas” | LaFerropedia

1953 // ESTRENO DEL HIMNO DE FERRO

“Arriba siempre, arriba verdolagas”

Vito D’Alessandro, más conocido como Peti, fue un entrañable personaje de Caballito. Los menos viejos lo conocen porque con su nombre se bautizó el tramo de tribuna de madera que estaba al lado de la platea de la avenida Avellaneda. Peti era fanático de Ferro y, desde los años 30s, anduvo siempre entre los jugadores y dirigentes del club, protagonizando anécdotas. Era motorman de tranvía y tanguero de ley. Y, se ganó un lugar en la historia porque, además, fue quien impulsó la creación de lo que hoy es el himno de Ferro.

Peti tenía amigos por todas partes. Uno de ellos era un poeta e improvisador llamado Roberto Renis. En 1952, le pidió que escribiera la letra de una marcha. Renis le puso de título “Arriba, arriba Oeste” y la empezó así:
Arriba siempre, arriba verdolagas,
luchemos con pujante decisión,
poniendo el corazón en todas partes
luchando la victoria con tesón. 

Completada la obra, Peti D’Alessandro y Renis se la hicieron llegar al compositor, maestro de escuela y locutor José María Battola, autor de tangos como El Barrio Murmura, que la convirtió en una marcha.
Brindemos por Ferro Carril Oeste,
que es gloria de esta gran institución,
arriba siempre, arriba verdolagas,
por Oeste, que está en el corazón.

En aquellos tiempos, Ferro tenía una audición partidaria en Radio Argentina. Según se cuenta en el libro editado con el 75 aniversario de club, en ese programa se escuchó por primera vez el “Arriba, siempre arriba”… Renis y Battola fueron orgullosos invitados esa noche a los estudio de la radio, que estaban en Santa Fe 2043, donde hoy funciona un hostel.

Sin embargo, el estreno oficial se produjo recién el 4 de abril de 1953. Fue en el restorán de la sede del club. Quienes entonaron el himno fueron los integrantes de la comisión directiva y los del plantel profesional de fútbol de entonces.
Arriba siempre, arriba verdolagas,
saludan las tribunas al campeón,
que eleva el verde siempre victorioso
que hacen estallar el corazón. 

En 1975, un socio de Ferro llamado José María Gutiérrez, que trabajaba en la discográfica RCA-Victor, logró que la mismísima orquesta de Aníbal Troilo, junto con el coro del teatro Enrique Santos Discepolo, grabaran una nueva versión. Durante muchos, esa fue la música que pasó La Voz del Estadio cuando Ferro salió a la cancha.

¿Y si la vuelven a pasar?

Fuentes

Colección familia Mundo, “Club Ferro Carril Oeste: Los primeros 75 años (1904-1979)”, Revista F.C. Oeste 5

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